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EDUCACIÓN PARVULARIA · 5 A 6 AÑOS · 25 MIN

“El juego de la tortuga y el conejo”

Creada por MUUD
Portada de “El juego de la tortuga y el conejo”
Objetivo de aprendizaje

Reconocer momentos de activación emocional y aplicar estrategias corporales simples para regular la impulsividad y recuperar la calma, favoreciendo el autocontrol en situaciones cotidianas.

Descripción

Niños y niñas aprenden a identificar cuándo están impulsivos y practican estrategias corporales para calmarse, usando el juego del conejo y la tortuga como metáfora de autocontrol.

Momentos de la clase
Paso 1Inicio : Se invita a los niños/as a sentarse en círculo. Se plantea una pregunta: “¿Qué pasa en nuestro cuerpo cuando queremos hacer algo muy rápido, como gritar, correr o empujar?” Se introduce la metáfora: “A veces somos como conejos: rápidos, impulsivos. Pero también podemos ser como tortugas: lentas, tranquilas y pensantes.” Se explica que hoy aprenderán a elegir cuándo ser conejo y cuándo ser tortuga.
Paso 2Desarrollo: Juego de roles y autorregulación Dinámica grupal: “Conejo o tortuga” 1. La educadora dice una situación cotidiana (ej. “Alguien me quita el juguete”, “Me toca esperar mi turno”, “Me siento frustrado”). 2. Los niños/as deben decidir si esa situación necesita actuar como conejo (rápido, impulsivo) o como tortuga (calmo, reflexivo). 3. Si eligen “conejo”, corren en su lugar por 5 segundos. 4. Si eligen “tortuga”, se abrazan a sí mismos, respiran profundo y caminan lento por el espacio. 5. Se repite con distintas situaciones, reforzando que ser tortuga ayuda a pensar antes de actuar. Dinámica individual: “Mi decisión” • Cada niño/a elige una situación que le cuesta controlar y representa cómo actuaría como tortuga. • Se valida verbalmente: “Cuando soy tortuga, me doy tiempo para calmarme.”
Paso 3Cierre: Reflexión y ritual de cierre Se vuelve al círculo y se pregunta: ¿Cuándo me ayuda ser tortuga?” Se hace una ronda donde cada niño/a dice una frase: “Yo puedo ser tortuga cuando…” Se cierra con una respiración grupal: “Inhalo como tortuga… exhalo despacito…” Se celebra el aprendizaje con una frase colectiva: “Hoy aprendí que puedo parar, pensar y elegir.”
Evaluación

1. Reconoce situaciones que requieren detenerse y calmarse 2. Aplica una estrategia corporal para regular su emoción 3. Participa activamente en la dinámica grupal diferenciando impulsividad y calma 4. Reflexiona sobre su comportamiento y verbaliza una decisión regulada

Habilidades
Habilidades sociales e interculturalidad
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